Nueva Ley Antielusión: ¿Cómo afecta a las pymes y qué deben saber?

La nueva Ley Antielusión representa un cambio importante en la regulación fiscal, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes). Diseñada para evitar la evasión de impuestos, esta Ley aumenta la fiscalización y obliga a las empresas a justificar sus operaciones de manera más clara. En este artículo, abordaremos el impacto de esta Ley en las pymes chilenas, los desafíos que enfrentan y las recomendaciones clave para adaptarse y minimizar riesgos.

La Ley Antielusión en Chile tiene como objetivo evitar el uso de estrategias para que las empresas (y quienes operan en la informalidad) reduzcan sus obligaciones tributarias de manera artificial o indebida. A través de esta normativa, el Servicio de Impuestos Internos (SII) tiene la facultad de revisar y recalificar operaciones que se consideren elusivas, con el fin de asegurar que las empresas cumplan con sus obligaciones tributarias de forma justa y transparente.

Las pymes deben estar preparadas para un mayor control y transparencia en sus operaciones. La Ley Antielusión permite que el SII revise con mayor detalle las transacciones financieras, reorganizaciones y otras operaciones comerciales que pudieran considerarse elusivas. Este cambio aumenta la presión sobre las pymes para que cumplan rigurosamente con la normativa tributaria y eviten sanciones.

La Ley Antielusión es un incentivo para apoyar la formalización de las empresas la que, desde el punto de vista legal y tributario, es fundamental para garantizar su estabilidad, crecimiento y cumplimiento normativo. Legalmente, la formalización permite operar dentro del marco jurídico, lo que protege a la empresa frente a sanciones, demandas y riesgos asociados a la informalidad. Desde la perspectiva tributaria, registrarse correctamente ante las autoridades fiscales asegura el acceso a beneficios como créditos tributarios, participación en licitaciones públicas, y mejores condiciones para financiamiento. Además, la formalización genera confianza entre clientes, proveedores e inversores, fortaleciendo la reputación y la competitividad en el mercado.  

Cabe recordar que la calidad de la información tributaria generada por una empresa y su cumplimiento general, permitirá que el sistema financiero acceda a información útil para evaluar a la empresa con el fin del acceso al financiamiento.

Las transacciones financieras, como préstamos entre empresas relacionadas o reorganizaciones empresariales, deben estar plenamente justificadas. La Ley exige que cada operación tenga un propósito económico o comercial claro y real. Esto significa que las pymes deben llevar una documentación detallada y estar preparadas para demostrar la validez de cada transacción en caso de una revisión.

En tal sentido, los bancos, instituciones financieras y proveedores de medios de pago electrónicos deberán informar al SII sobre las transacciones recibidas (abonos), por los contribuyentes ante:

  1. 50 abonos de personas distintas, a un mismo contribuyente, en un día, semana o mes.
  2. 100 abonos de personas distintas, a un mismo contribuyente en 6 meses.
  3. Saldos mayores a UF 1500.

Muchas pymes ven la formalización como un gasto y carga adicional. Sin embargo, esta Ley plantea un cambio de visión que los emprendedores deben considerar: La formalización y contar con asesoría contable y tributaria experta tiene un impacto positivo que trasciende el cumplimiento normativo; es una herramienta estratégica para el crecimiento y la sostenibilidad del negocio. 

Contar con una contabilidad formal y experta permite -además de cumplir con la Ley- optimizar recursos al implementar estrategias tributarias que reducen cargas fiscales dentro de lo permitido por la Ley, además de garantizar una correcta gestión financiera. Esto no solo evita multas y sanciones, sino que también mejora la capacidad de acceder a financiamiento, licitaciones públicas y programas de apoyo gubernamental. Al integrar la asesoría como parte natural de la operación permite a las pymes concentrarse en el foco de su negocio, reduciendo la incertidumbre, el incumplimiento y fortaleciendo la planificación a futuro. Ver esta gestión como un aliado estratégico, y no como un peso, posiciona a la empresa para competir en mercados más amplios y alcanzar metas con mayor solidez.

La Ley Antielusión impone sanciones severas para las empresas que no cumplan con los requisitos fiscales. Estas sanciones pueden incluir multas considerables, recalificación de impuestos y, en casos graves, sanciones penales. Las pymes que realicen prácticas elusivas o que no puedan justificar adecuadamente sus operaciones enfrentan un riesgo elevado de penalizaciones.

Las pymes familiares, que suelen realizar transferencias y reorganizaciones internas, son especialmente vulnerables ante esta Ley. En muchos casos, las transacciones familiares podrían considerarse elusivas si no cuentan con la documentación y justificación adecuadas. Las empresas familiares deben ser especialmente cuidadosas y consultar a un asesor para evitar conflictos con el SII.

Tips EFA ante la Ley Antielusión

  • Dale a la contabilidad la importancia que tiene. Aporta a los equipos contables el máximo de información disponible para tu propio beneficio
  • Evita la “contabilidad creativa”. Considera que es mejor asumir una contingencia que generar un delito
  • Elabora procedimientos contables y calendarios de cierre claros. 
  • Diagnostica tu información: revisa si tienes dudas sobre el grado de calidad de la información y las posibles brechas existentes
  • Determina lo inexistente. Constrúyelo, recupéralo o habilítalo. Revisa, analiza, concilia y respalda todos tus movimientos bancarios y de flujos
  • Paga de acuerdo a lo señalado en la Ley, mediante cheque o transferencia, evita posibles grandes problemas. No pagues sin comprobantes
  • NO “contamines” flujos con movimientos improcedentes (gastos personales de socios, gastos de terceros, etc.)
  • Adherirse, entender y aplicar bien la normativa es la forma más inteligente de subsistir a los cambios
  • Endurecer los controles y asesorarse adecuadamente no es dinero mal gastado, sino que una inversión de mediano largo plazo
  • Los contadores y asesores, ya no son “un mal necesario”, sino que imprescindibles (los buenos, claro), y que éstos están sometidos a las mismas responsabilidades penales que los Representantes Legales y los Asesores
  • Los asesores ya no se miden por “cuánto hacen pagar menos” o “por cuanto tu quieres pagar”, sino por su aporte de valor mitigando riesgos latentes e inherentes, que traducidos en $ podrían generar hasta la liquidación de una empresa o la cárcel para un socio.

Adaptarse a estos cambios puede ser complejo, pero también representa una oportunidad para que las pymes mejoren su transparencia y eficiencia financiera y acceder a mejores opciones de financiamiento.

EFA -velando por las buenas prácticas empresariales- te aconsejan siempre que: 

  • Operes con compañías establecidas y con trayectoria en el mercado
  • Cotices con al menos dos o tres de ellas
  • Solicites que te muestren y expliquen una operación tipo
  • Comprendas todos los costos asociados

Si quieres conocer empresas que te pueden ayudar en la planificación financiera y el financiamiento de tu pyme, consulta con nuestros socios.

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